Con solo 15 segundos restantes en un partido decisivo, la Universidad de Ríosur reemplaza a su escolta titular Agustín por Jorge, un suplente que nunca ha jugado esta temporada y es considerado inútil por la afición. Bajo la presión y las críticas del público, Jorge revela que despertó un sistema especial llamado Dios del Baloncesto tras superar una lesión que casi terminó su carrera. Con una nueva habilidad desbloqueada, Jorge se propone cambiar el curso del juego en este último instante, enfrentando la duda general y buscando aprovechar su última oportunidad para demostrar su valía.