En este episodio, Jorge y Juliana se encuentran en un restaurante, donde Juliana revela su alergia al marisco, un detalle que Jorge parece ignorar al pedir camarones para ella. La conversación tensa expone que desde su matrimonio, Jorge no ha tenido en cuenta sus gustos, lo que genera un conflicto subyacente. Por otro lado, se insinúa que Jorge mantiene una relación cercana con otra mujer, despertando dudas y celos entre quienes los observan. El episodio termina con esta tensión latente, planteando la incertidumbre sobre la fidelidad y el futuro de la pareja.