En este episodio, Mariana Yáñez, una nueva discípula recluida en la zona externa, pide alojamiento a Román, quien inicialmente duda pero accede tras notar que su ave Albita se muestra dócil con ella. Mariana se ofrece a ayudar en tareas domésticas y cuidar de Albita a cambio de una habitación. Román le concede además un privilegio especial: beber agua del pozo cada vez que alimenta al ave. Mientras tanto, surge un fenómeno extraño relacionado con la Guardiana y su linaje del Fénix del Alba, que ha avanzado peligrosamente en su cultivo. El episodio cierra con Mariana revelando un secreto al romper un límite oculto, dejando en suspenso su verdadera identidad y poder.