Luciana llega a casa angustiada tras descubrir que su representante, Isabel, usurpó la autoría de su novela y obtuvo los derechos, dejando a Luciana sin ganancias. Decidida a enfrentarla, Luciana se encuentra inexplicablemente dentro de la historia que escribió, confundida sobre su identidad y lugar. Allí, la versión distorsionada de sí misma es una villana despreciada, y su familia recibe un destino trágico. Mientras trata de entender la situación y localizar a sus padres y hermano dentro de la novela, una revelación inesperada sobre su madre y una joven idéntica a ella abre un misterio mayor sin resolver.