Ana está encerrada y desesperada por ver a Jorge mientras enfrenta la presión para firmar el divorcio, que él ya aceptó y justificó con duras palabras. A pesar de que su celular funciona, Jorge ignora sus mensajes. Ana rechaza la firma y se niega a ceder ante la amenaza de un hombre que la busca para cobrarle de una manera injusta. Paula intenta contactar a Ana por Jorge, preocupada por su silencio prolongado, pero no logra comunicarse. El episodio termina con la incertidumbre sobre el paradero y el destino de Ana, justo cuando alguien llega para llevarla de regreso a casa.