Aurora visita a Doña Beatriz, pero Esmeralda, la nueva concubina de su abuelo, le ordena irse y niega cualquier saludo. Aurora, en conflicto con Esmeralda y defendiendo a su abuela, rechaza arrodillarse y exigir respeto pese a la presión de su abuelo. Esmeralda insiste en su autoridad dentro de la familia mientras que Aurora advierte sobre el peligro de permitir que Esmeralda actúe sin límites. La confrontación escala cuando el abuelo amenaza con castigar a Aurora, pero alguien interviene para protegerla, dejando la tensión familiar sin resolución inmediata.