En este episodio, Emily enfrenta a Ryan tras su amenaza de divorcio por falsas acusaciones dirigidas a Sam, a quien Ryan acusa injustamente para obtener una mayor compensación. Emily desmiente su pretexto citando su amistad con el CEO del Grupo Thompson, responsable del contrato que Ryan intenta atribuirse, y lo confronta por su manipulación y acusaciones. La tensión escala cuando Ryan, enojado, amenaza violentamente a Emily, quien se defiende y rechaza disculparse. El episodio concluye con un momento crítico de peligro físico que deja en suspenso la seguridad de Emily y la próxima reacción de Ryan.