Durante una reunión importante, Emily irrumpe acusando a Samantha de haberle causado quemaduras con sopa hirviendo y responsabilizándola por la pérdida de su bebé. Ryan defiende a Samantha, lo que genera una confrontación tensa entre Emily y él. Ryan intenta evitar que Emily arruine un acuerdo crucial al pedirle que se vaya, pero Emily insiste en no quedarse y exige el divorcio. La escena termina con Ryan enfrentando la difícil decisión de firmar el divorcio mientras el conflicto entre los tres permanece sin resolverse.