En este episodio una mujer sorprende a su pareja creyendo que robó objetos por “cientos de millones” y amenaza con arrestarlo; incluso llama a Ana y exige la policía. El pretendido lujo resulta ser una sopa instantánea que él devoró por hambre. Tras la humillación, él intenta reconciliarse con flores silvestres y admite haber entrado al estudio solo para buscar papel. Incómoda por las mentiras y la falta de dinero de él, ella recibe una pequeña figura doblada que él hizo para animarla. Queda en el aire si aceptará su disculpa y recuperará la confianza.