Una mujer está en proceso de divorciarse y debe entregar un bolso para que su esposo firme los papeles, pero le pide a una tercera persona que no le informe a su marido para evitar malentendidos. Mientras tanto, la misma mujer ha abierto una tienda que necesita remodelar, pero recibe solo un adelanto de 200 dólares de su pareja. Él duda de su capacidad para reunir el dinero necesario y se muestra renuente a facilitar más fondos, generando un conflicto sobre el control económico y las prioridades. El episodio termina con la incertidumbre sobre cómo conseguirá el dinero para el negocio.