Ciri enfrenta la tensión cuando la exnovia de su esposo, Lázaro, aparece con un bolso que ella misma vendió sin saberlo. El encuentro desata sospechas y acusaciones de hipocresía, generando conflicto inmediato entre Ciri y la otra mujer. Presionada por la situación, Ciri teme que Lázaro se enoje y se niegue a firmar su divorcio, lo que pondría en peligro lo que espera obtener tras la separación. En busca de solucionar el problema, decide confrontar a Lázaro de inmediato, dejando el desenlace abierto sobre cómo manejará esta crisis inesperada.