Anna despierta tras un incidente donde su hermana Fiona casi se ahoga, generando tensión inmediata. Alonso la confronta en la habitación, reprochándole su comportamiento y humillándola con exigencias de sumisión para dejarla en paz. Anna rechaza firmemente sus insultos y amenazas, negándose a humillarse. Alonso propone un matrimonio forzado para limpiar su mala reputación, pero ella lo enfrenta con desprecio y termina la relación. Alonso se marcha con Fiona, dejando a Anna en un conflicto irresuelto sobre su futuro y reputación en la ciudad.