En este episodio, Alicia desaparece sin avisar, generando desconcierto y rechazo entre sus familiares que la consideran desagradecida y deciden cortar todo vínculo con ella. Alicia descubre que ninguno tiene su número de teléfono, confirmando que no la reconocen como parte de la familia, por lo que advierte que romperá la relación definitivamente. Sin embargo, regresa mostrando que usó el dinero de la venta de una propiedad para comprar oro, anticipando que su valor subirá y eso asegurará la estabilidad económica familiar. El episodio concluye con esta revelación que cambia la dinámica entre ellos.