La Gobernadora y la Comandante Reyes organizan el traslado de la población desde el búnker hacia un terreno plano junto al lago del oasis, ideal para establecer un nuevo campamento. Mientras avanzan con la exploración para asegurar la zona, se prepara un juicio popular contra Luciano, acusado de crímenes pese a haber construido el búnker. Algunos en la comunidad exigen castigos inmediatos y cuestionan la necesidad del juicio, lo que genera tensión y frena el proceso de mudanza. El episodio termina con la incertidumbre sobre el veredicto y el impacto que tendrá en el futuro del grupo.