Ella descubre que Javier ha comprado productos premamá y artículos de lujo, lo que despierta sus sospechas ya que no tienen hijos. Al investigar sus pedidos, nota que solo la empleada de Javier está embarazada. Durante una cena en el departamento de Javier, ella ve a una mujer embarazada entre los invitados y se pregunta si hay una conexión oculta. A pesar de la tensión, Javier intenta mantener la normalidad y la invita a brindar ante todos. El episodio termina con la incógnita sobre la verdadera relación entre Javier y la mujer embarazada, dejando la confianza de ella al borde del colapso.