Selina revela a sus colegas que lleva un año casada con Javier y está embarazada, pero mantuvo su matrimonio en secreto para evitar complicaciones laborales. Esto sorprende a Sara, quien desconocía la relación y se preocupa por la reputación y lealtad de Javier ante la atención de otras mujeres en la empresa. La tensión crece cuando se insinúa un conflicto grave en el entorno laboral relacionado con esta situación, culminando en una amenaza directa de muerte hacia dos personas. El episodio termina con un ambiente cargado de tensión y un peligro inminente aún no resuelto.