Un hombre le ofrece a una mujer una tarjeta Visa oro como compensación tras un encuentro sexual casual, pero ella rechaza el gesto, afirmando que no es una transacción y que solo disfrutó el momento. Él insiste en la posibilidad de repetir el encuentro como verdadera compensación, a lo que ella accede. Luego, él revela su nombre, Santiago, y que es abogado especialista en divorcios. Antes de que ella se marche, Santiago la invita a contactarlo si alguna vez se divorcia, dejando la situación abierta y la relación entre ellos por definir.