En este episodio, un hombre fuerza a otro a ir al hospital a disculparse con Selina, amenazando la carrera de Javier debido a que el padre de Selina es un directivo influyente. La confrontación se intensifica cuando el gerente es agredido y la seguridad no actúa. El agresor exige que Sara salga para detener una denuncia, imponiendo una compensación económica inicial que luego duplica inesperadamente. Javier asume la responsabilidad y decide resolver el problema, pero el aumento de la deuda médica eleva la presión sobre él, dejando abierta la duda sobre cómo manejará esta nueva crisis.