En este episodio, un hombre telefónicamente exige los 30 mil dólares que prestó para el tratamiento de la madre fallecida de otra persona, con intereses y amenazas de destruir sus pertenencias. La tensión crece cuando un tercero advierte sobre la desconfianza generada tras un incidente previo. Paralelamente, la mujer protagonista acepta casarse con un hombre que la advierte sobre las dificultades que enfrentará. Ella impone como condición que él le dé 30 mil dólares como dote, lo que él acepta sin problema y anuncia que formalizarán el matrimonio de inmediato, dejando abierta la pregunta sobre las consecuencias de esta unión repentina.