Daniel enfrenta una amenaza grave: un hombre le exige $10,000 para saldar una deuda de apuestas y amenaza con matarlo si no paga. Desesperado, Daniel pide ayuda a una mujer que conoce el mundo de los juegos profesionales. Juntos entran al casino, propiedad de una familia poderosa, y ella reta a una jugadora experta en dados. La apuesta crece, y aunque las cosas parecen ir mal, Daniel pide dinero prestado para apostar alto con la esperanza de recuperar lo perdido. El episodio termina con la tensión al máximo, la siguiente jugada decidirá su destino inmediato.