Eva enfrenta un conflicto cuando Teresa le quita el brazalete que heredó de su madre, lo que desata una confrontación tensa entre ambas. Su padre golpea a Eva, causándole sordera, y la culpa de la destrucción de su relación familiar recae en su madre por dedicarse a sus experimentos. Eva revela que Teresa se atribuyó un acto heroico que en realidad ella hizo, aunque nunca le creyeron. Dolida, Eva decide alejarse, rechazando tanto a su padre como al hogar, mientras la violencia y la traición siguen sin resolverse.