Teresa está angustiada porque su rostro quedó desfigurado tras un accidente que también causó la muerte de su madre y la dejó sorda. Mientras Eva enfrenta la amenaza de un divorcio inminente impuesto por Teresa, también se revela que un hombre está dispuesto a financiar un importante proyecto de la madre fallecida, lo que complica las emociones de Eva. Ante el abandono de Emilio, quien la maltrata, Eva recibe el apoyo incondicional de Ana, que se ofrece a ser su nueva familia y la acompañará en el futuro. Al final, Eva debe decidir si asistirá al cumpleaños de Teresa bajo ciertas condiciones que cambiarán todo.