Emilio, un hombre que ha pedido el divorcio 101 veces en tres años, enfrenta a Eva Cabello, su esposa, quien esta vez está decidida a no cancelar la solicitud. Después de tantas discusiones provocadas por detalles triviales como la comida o la ropa, Eva pone fin al ciclo y afirma que la relación se acaba para siempre. Manuel, amigo de Emilio, intenta buscar a Teresa, pero Emilio reconoce que Eva ya no se dejará engañar por sus tácticas de tristeza fingida. El episodio concluye con la tensión abierta sobre el futuro de su vínculo matrimonial.
Eva enfrenta la fría indiferencia de su esposo, el Sr. Santos, quien la desafía a demostrar su amor arrodillándose tras años de sufrimiento. Mientras tanto, su hermanastra Teresa sugiere que deberían divorciarse, acusando a Eva de ser inferior. En paralelo, una discusión tensa ocurre entre Eva y Emilio por una pulsera heredada que él regaló sin su permiso, generando celos. Ana, la mejor amiga de Eva, interviene para evitar que Eva tome alcohol, ya que es alérgica. El episodio culmina con Eva revelando a Emilio que sospecha que él preferiría verla muerta, intensificando el conflicto sin resolución inmediata.
Eva enfrenta un conflicto cuando Teresa le quita el brazalete que heredó de su madre, lo que desata una confrontación tensa entre ambas. Su padre golpea a Eva, causándole sordera, y la culpa de la destrucción de su relación familiar recae en su madre por dedicarse a sus experimentos. Eva revela que Teresa se atribuyó un acto heroico que en realidad ella hizo, aunque nunca le creyeron. Dolida, Eva decide alejarse, rechazando tanto a su padre como al hogar, mientras la violencia y la traición siguen sin resolverse.
Eva, una fotógrafa que acaba de gastar todos sus ahorros en un audífono nuevo, necesita urgentemente dinero y recibe un encargo para fotografiar al heredero del Grupo Santos y su novia actriz. Aunque reticente y frustrada por la calidad del trabajo impuesto, Eva intenta cumplir mientras lidia con la presión de un superior que la reta a seguir órdenes y controlar la situación. El episodio concluye con Eva enfrentando el dilema de mantener la profesionalidad o dejarse afectar emocionalmente por la novia del cliente, lo que podría complicar su control sobre el trabajo y su futuro.
En este episodio, Emilio rescata a Eva después de que ella sufre una fractura leve en el brazo durante un incendio. Eva enfrenta el conflicto interno de por qué Emilio salvó primero a otro hombre y no a ella, recordando también un incidente previo similar. La tensión crece cuando Eva confronta a Emilio por sus mentiras sobre el accidente, apoyándose en pruebas médicas reveladas por Teresa. Emilio intenta que Eva le suplica que es su única persona, pero ella lo rechaza y lo expulsa, dejando su relación en un punto crítico sin resolver.
Teresa está angustiada porque su rostro quedó desfigurado tras un accidente que también causó la muerte de su madre y la dejó sorda. Mientras Eva enfrenta la amenaza de un divorcio inminente impuesto por Teresa, también se revela que un hombre está dispuesto a financiar un importante proyecto de la madre fallecida, lo que complica las emociones de Eva. Ante el abandono de Emilio, quien la maltrata, Eva recibe el apoyo incondicional de Ana, que se ofrece a ser su nueva familia y la acompañará en el futuro. Al final, Eva debe decidir si asistirá al cumpleaños de Teresa bajo ciertas condiciones que cambiarán todo.
En este episodio, Teresa se prepara para una fiesta importante a la que debe asistir para proteger su reputación y la de su familia, pese a las tensiones entre ella y Eva. Amer, vínculo crucial en este conflicto, devuelve un documento que Eva valora, generando fricción. Emilio Santos, heredero poderoso, envía regalos lujosos a Teresa, aumentando los rumores sobre su relación con Eva, su supuesta esposa secreta. Teresa insiste en hacer realidad un proyecto familiar, desafiando a Eva, quien reacciona violentamente. El episodio termina con un enfrentamiento físico que deja abierta la confrontación entre ellas.
En este episodio, Eva enfrenta un fuerte conflicto familiar cuando es acusada y humillada por sus parientes debido a la infidelidad de su padre con su cuñada, lo que provocó el distanciamiento y el rechazo de su familia. A pesar de las heridas del pasado, la tensión escala al revelarse que Eva ha cancelado su solicitud de divorcio por centésima primera vez, evidenciando su dilema emocional. Sin embargo, esta vez insiste en que la otra parte tome la iniciativa, dejando en suspenso si finalmente podrá liberarse de esta relación dañina.
Teresa, una estrella acosada en línea, intenta suicidarse desde la azotea, pero su novio Emilio la salva justo a tiempo. Ambos se reconcilian mientras lloran, reafirmando su amor verdadero. En un momento calmado, Emilio le regala ropa a Eva, quien está relacionada con ellos, y juntos hablan de su futuro, imaginando tener una hija llamada Estrella, símbolo de su amor. Sin embargo, la conversación revela también una despedida anticipada, pues Teresa sugiere que quien decide partir realmente, lo hace en silencio y sin dejar rastro, dejando en el aire la incertidumbre sobre su destino final.
En este episodio, Emilio revive un sueño donde Eva lo salva, lo que lo confunde sobre sus verdaderos sentimientos. Mientras tanto, Eva lucha contra la posibilidad de que Emilio regrese con otra mujer y decide cancelar temporalmente su solicitud de divorcio para tomar un respiro. Entre ambos, las heridas emocionales siguen abiertas, reflejadas en los pensamientos negativos que atormentan a Eva. Al final, Emilio acepta que no volverán a verse, dejando la relación en un punto sin retorno y con un futuro incierto que ambos deberán enfrentar.