Carlos se enfrenta a la decepción tras descubrir que los chefs de su empresa no logran replicar el platillo especial que Yolanda, embarazada y delicada de apetito, desea. Ella admite que prefirió no molestar a Carlos y dejó que otros cocinaran, pero extraña su toque único con cilantro. Carlos considera darle la receta secreta para que Yolanda pueda comer mejor, pero le preocupa la confidencialidad del negocio y el impacto en el bebé. El episodio concluye con la tensión de decidir si romperán el secreto para cuidar a Yolanda y al bebé.