Después de la muerte de su bebé, Ana suplica a Sergio que se lo devuelva, pero él se mantiene firme y le presenta un acuerdo de divorcio, culpándola por arruinar sus planes de casarse con Rosa. Sergio insiste en que firmar es la única salida, pero Ana se niega y rechaza el divorcio, enfrentando la angustia y repudio de Sergio. La tensión escala cuando Ana acusa a Sergio de dañarla y causarle sufrimiento, mientras él le pide que los deje en paz. El episodio cierra con Ana atrapada entre su dolor y la negativa de Sergio a ceder, sin resolución clara.