En este episodio, una joven desesperada está dispuesta a vender sus órganos para salvar a su madre, Flora, hospitalizada. Sin embargo, un hombre la amenaza para que cancele la hospitalización, incluso recurren al hospital para echarlo. Flora, sintiéndose una carga, intenta suicidarse subiendo al techo del hospital. Su hija la confronta y trata de disuadirla, mientras Flora insiste en no seguir con el tratamiento. El episodio termina con la madre marchándose tras un tenso adiós y su hija pidiéndole que se quede, dejando la situación sin resolución clara.