Manuel ha muerto antes de la ceremonia y Estrella llega a la mansión de la familia Olivar. En el luto la miran con sospecha y burlas; su madre le aconseja huir, pero Estrella decide quedarse. Como prometida y nuera mayor, acepta cumplir su deber y busca ganarse el favor de la abuela aprovechando la confusión por su supuesta muerte. La hostilidad y la duda sobre el fallecimiento escalan; alguien ordena “¡Llama a mi hermano mayor ya!”, dejando en abierto si Manuel realmente murió y qué hará Estrella.