Susi revela a Roberto que está embarazada de él y sufre anemia, pidiéndole que consiga que Patricia, quien la atacó, se disculpe por el bien del bebé. Roberto toma el control de la familia y exige a Patricia que pida perdón o será expulsada. Patricia se resiste, pero Roberto convoca una reunión para resguardar a Susi. Isabella recibe la orden de obtener grabaciones que prueban que Susi engañó a Roberto y que el bebé no es suyo. Roberto queda frente a una futura traición que podría cambiar todo.