Durante una cena de compromiso, la Sra. Aguila espera al Sr. Rivera, pero él no llega. El gerente de la joyería ofrece joyas de alto valor invitándola a elegir, pero la Sra. Aguila desaprueba el regalo, revelando que no fue ella quien las pidió. Entonces, el Sr. Águila irrumpe mostrando las joyas y presenta a su prometida Susana, dejando claro que el regalo es para ella y no para su hermana. Al comprar todas las piezas exclusivas sin rechazos, provoca tensión en la familia y pone en riesgo la velada. La Sra. Aguila enfrenta el desplante mientras la rivalidad queda abierta.