Tras enterarse del embarazo de Susi, la familia Águila declara a Patricia como la nueva cabeza familiar, exigiéndole que pida disculpas a Susi para evitar su expulsión. Sin embargo, Patricia duda de la paternidad del bebé, aludiendo a Beto, novio de Susi, quien exige respeto y que Patricia se humille arrodillándose. La presión aumenta cuando Patricia cuestiona el propósito de mantener un bebé que solo le traerá sufrimiento, anunciando su decisión de no tenerlo. El episodio concluye con esta tensa confrontación sin resolver entre los involucrados.