Manuela, con fiebre tras caer en una piscina, confronta a Rafael sobre su lenta decisión de divorciarse de Valeria, quien la ha humillado repetidamente. Rafael asegura haber disciplinado a Valeria por sus actos, pero evita actuar con rapidez. Mientras tanto, una mujer embarazada llega al hospital pidiendo ayuda para abortar, revelando que su esposo ha fallecido. La incertidumbre crece cuando Manuela, oculta sus problemas y visita el médico, y Rafael decide ir a verla tras recibir noticias de su hospitalización, dejando en suspenso su destino y la escalada del conflicto entre ellos.