Un grupo investiga una gruta donde se suponía que habitaban bestias poderosas, pero descubren que se extinguieron o fueron selladas hace años. Al encontrar una fuerte onda de energía bajo tierra, se enfrentan a una formación de espadas liderada por una nueva Santa Guerrera y dos Venerables Guerreros que los atacan. En medio del conflicto, revelan que la antigua emperatriz instaló el sello con su Espada Bermellón, desmintiendo el trabajo de Sebastián, quien estuvo diez años allí sin resultados. Los atacantes planean usar la situación para sus propios fines, y el sello comienza a mostrar signos de debilitamiento, amenazando con liberar a las bestias selladas.