El episodio inicia cuando el mayordomo Rojas informa preocupadamente que un extraño ha llegado a la mansión. Se revela que ese hombre es el nieto ingrato que busca romper un compromiso impuesto, pero al ser rechazado con arrogancia, imparte una lección y jura saldar una deuda pendiente. Rojas ordena eliminarlo, ofreciendo dinero por su muerte. Sin embargo, los sicarios, temerosos de que sea el yerno de la familia León, se retractan y confiesan quién los envió. El hombre visita la tumba de su abuelo y recibe la advertencia de que el terreno será desarrollado pronto, por lo que debe trasladar la tumba. Además, se nota que tiene heridas que podrían empeorar.