Clare se prepara para asistir a la fiesta de cumpleaños de Mari, donde debe mantener la fachada de pertenecer a una familia adinerada bajo presión de un hombre que la amenaza con quitarle el privilegio de fingir ser su pareja. Para asegurar que Clare no llegue con las manos vacías, la presidenta de la empresa envía un regalo de un millón a los Lara. Clare organiza una pequeña mentira sobre su estatus familiar para complacer a sus padres y recibe dinero para el regalo. La llegada de invitados importantes marca el inicio de la celebración, pero la verdadera tensión queda latente en la necesidad de Clare de sostener su farsa.