Coco acusa a Romina de plagiar sus diseños, pero Romina defiende que esos trabajos los hizo en la universidad y que Coco los copió. La discusión escala cuando Romina recuerda que Coco ya la copiaba en la escuela, mientras otros en la empresa desacreditan a Coco por su origen modesto, defendiendo a Romina por su respaldo familiar y estudios en el extranjero. La jefa interviene, considera el plagio un tabú en la industria y decide despedir a Coco. Al final, Coco desafía a Romina, dudando que pueda competir con ella.