Melisa llega a casa pálida y preocupada, enfrentándose a su madre, quien le recuerda que debía quedarse en casa. Melisa insiste en obtener un amuleto de salud y suerte pronto, pero su padre le dice que será para el hijo de otra mujer. Luego, Melisa revela que no se sometió a una operación sino a una histeroscopía, generando dudas y acusaciones entre ella y Carmen, quien la acusa de manipular la situación para alejarla de Sergio. Ante la tensión, Melisa se propone no volver a ver a Sergio, dejando el conflicto abierto.