Melisa confronta a su padre con la urgencia de ir por su madre enferma, revelando que Carmen está en una situación grave tras sufrir una decepción profunda. Melisa acusa a una mujer de manipularla para causar daño, y acusa a su padre de ser la causa de la enfermedad de Carmen, quien no ha podido dormir por la angustia. A pesar del escepticismo del padre, Melisa insiste en que su madre está en la sala de operaciones. El episodio culmina con Melisa intentando encontrar a su madre, dejando en suspense su estado real y la decisión que el padre deberá tomar.