Melisa enfrenta un cambio radical cuando decide rechazar el apellido de su padre, Sergio, con quien su relación está rota y cargada de resentimientos mutuos. Ella elige usar el apellido de su madre, Carmen, prometiéndole cuidar de ella, mientras Sergio lucha por acercarse y apoyar a Melisa, incluso llevándola al médico por un problema de garganta. La tensión entre ellos se mantiene palpable, y Melisa enfrenta la presión de definir su identidad lejos de su padre. El episodio cierra con Melisa tratando de encontrar su lugar mientras recuerda momentos del pasado, dejando abierta la incógnita sobre cómo evolucionará esta separación familiar.