Ana llega lastimada al orfanato y se niega a creer que el hombre presente sea su padre. Una mujer cercana le promete encontrarle un padre nuevo y mejor. Sin embargo, varias personas con interés económico aparecen para adoptarla, atraídas por la oportunidad de que actúe en una película. Un joven que protege a Ana advierte a los demás que no permitirán que le hagan daño y amenaza con no perdonar cualquier interferencia. Mientras tanto, la noticia se viraliza, y la verdadera amenaza para Ana parece ser el trato interesado de quienes quieren aprovecharse de ella.