Valeria está incómoda y distante tras una visita al hospital, donde su esposo la confronta tras escuchar que intentó divorciarse al hablar con alguien más. Él descubre que ella fue a disculparse por él con Manuela, quien está enferma y hospitalizada, pero Valeria mantiene una actitud sarcástica que desconcierta a su esposo. Él cuestiona si sigue siendo la misma persona que conocía, mientras ella revela un cambio en sus intereses, como leer novelas románticas. El esposo duda de la autenticidad de su relación y la verdadera identidad de Valeria, dejando una tensión sin resolver en su matrimonio.