Valeria enfrenta rumores sobre un posible embarazo que afectan su relación con su hermano, quien se rehúsa a divorciarse de su esposa Manuela como se esperaba. Mientras tanto, una mujer presión a Valeria para que su hermano le busque un novio y la case rápidamente. En medio de estas tensiones, la abuela de Valeria es dada de alta del hospital, lo que alivia un poco la atmósfera familiar. Valeria se muestra indiferente y distante, mientras la dinámica familiar se tensa por la incertidumbre sobre el futuro matrimonial y las expectativas que recaen sobre ella. El episodio termina con Valeria cuidando a su abuela, dejando en suspenso la decisión del hermano sobre el divorcio.