Alicia es confrontada tras entrar a la suite del presidente y tomar un anillo de diamantes, lo que genera sospechas de robo entre sus compañeros. Ella insiste en que fue una petición directa del señor Bello, pero su explicación no convence y detonan una búsqueda para confirmar si tomó más objetos. Cuando el anillo no le queda bien, se intensifican las dudas sobre su verdadero propósito. Mientras tanto, alguien observa que las reuniones del presidente están terminando inusualmente rápido, sugiriendo que él tiene planes para conquistar a Alicia, dejando en suspenso la verdadera intención tras sus acciones.