Con el acuerdo a cinco años a punto de finalizar, Luis enfrenta la tensión que trae la vuelta de Elena, su ex pareja, justo cuando una niñera llamada Sara es acusada de robar un colgante familiar. Pedro, un niño de cinco años, defiende a Sara, pero Luis sospecha por la riqueza del objeto. Cuando Sara revela que el colgante es un recuerdo de su propia madre y reivindica su derecho a poseerlo, Luis cuestiona su actitud. El episodio termina con Sara sorprendiendo a todos al afirmar que es la verdadera jefa de los Abel en Marel, complicando la situación y las lealtades en juego.