En este episodio, surgen rumores sobre una botella de vino carísimo que Lucho supuestamente recibió de su esposa, la Sra. Gómez, lo que genera sospechas y divisiones entre varios personajes. Mientras unos dudan de la autenticidad del vino y del matrimonio, otros defienden a Lucho, acusado incluso de robar la botella. El gerente presiona a Lucho con amenazas de despido, pero alguien que lo conoce intercede en su favor. Finalmente, una persona propone un trato para que el gerente deje de investigar el caso si Lucho termina todas las botellas, dejando la resolución en suspenso.