Aurora ha firmado documentos que consolidan una decisión irrevocable y se despide de Lorenzo, quien queda desconcertado y cansado tras salir del hospital. Lorenzo escucha con resentimiento cómo alguien cercano le advierte sobre la competencia entre Aurora y Felicia, generando una amenaza velada. Mientras Aurora se marcha definitivamente, Lorenzo descubre que ella ha dejado la casa vacía, intensificando sus dudas y preocupaciones. El episodio termina con Lorenzo enfrentando la realidad del abandono y una promesa silenciosa de confrontación que deja la tensión abierta a lo que sucederá después.