Un repartidor soluciona inesperadamente la crisis de la empresa Tecora aplicando una estrategia básica de cadena de suministro que los asesores no lograron resolver. La presidenta del Grupo Tecora intenta agradecerle con una cena, pero él rechaza para seguir trabajando. Ante la insistencia, ella le pide que finja ser su novio para evitar las constantes citas que sus amigas le organizan. Finalmente, él acepta la propuesta por la oportunidad de ganar dinero, pactando verse a las 8 en el Luna Clara, marcando un giro en su relación aún por desarrollarse.