Miri lucha por ocultar su identidad como esposa de Thiago, temiendo que Selena no lo acepte y que Thiago la persiga. Mientras planea partir, se esfuerza para que Selena no sufra antes de su partida. La conversación con su padre revela una mudanza urgente a Nueva Zelanda, aunque Miri insiste en que explicará todo cuando termine. Al final, Miri se enfrenta a una persona que exige que hable, revelando una amenaza directa que complica aún más su situación. La tensión crece al decidir cómo enfrentará este nuevo peligro sin perder a Selena.