Manolo Llanos intenta convencer a una mujer para que acepte casarse con él para evitar un problema legal, pero ella lo rechaza llamándolo perdedor. La madre de Salvador Castro, el verdadero contacto, irrumpe amenazando con demandas y presionando para que Manolo acepte el matrimonio como única salida para evitar la prisión. A pesar de las amenazas y la intervención legal que enfrenta, Manolo se encuentra en conflicto, dividido entre aceptar el matrimonio forzado o enfrentar severas consecuencias legales. El episodio termina con él enfrentando la cruda realidad de haber vendido su vida con esta decisión inminente.