El Príncipe regresa victorioso tras capturar a la hija de Tobar, pero ella se resiste y amenaza con matarlo. La Consejera recibe elogios por su plan que aseguró la victoria, pero la situación se complica cuando la hija capturada insulta al Príncipe y provoca a sus soldados. Mientras tanto, se revela que Aura, una informante, traicionó a los rebeldes y fue perdonada por el Príncipe, quien parece distraído con ella. La Consejera critica la manera indulgente del Príncipe al no castigar severamente a la hija capturada, lo que genera dudas sobre la estabilidad del poder, especialmente con heridas graves entre sus generales.