En este episodio, una trabajadora llamada Enzo es reprendida por arruinar un valioso reloj que una familia había elegido como regalo para la tía Lucía. A pesar de pedir perdón y ofrecer pagar el reloj, le recuerdan que es imposible para ella cubrir el costo de 300,000 dólares. Enzo debe entonces pedir disculpas a Diego, el joven familiar afectado, quien se resiste a perdonarla. La situación se complica cuando aparece la discusión sobre la dignidad de Enzo y una súplica por su difícil situación familiar, incluyendo la donación de un riñón. El episodio culmina con la presión para que Enzo se humille para conservar su empleo, dejando en suspenso si aceptará la humillación o encontrará una salida.